STEVE

Las fuentes de la amistad llevan un determinado caudal y a veces el caudal se seca. La conversación se vuelve cada vez más repetida y monótona. Con Steve la fuente no se secaba nunca.

La Última traición

Detrás de la puerta azul estaba yo. Isis me olió seguramente y se acercó a husmear. Sólo hacía falta apoyar la mano y abrir. Parecía tan fácil.