La Crisálida

La madre estaba en la cocina, con cinco o seis rulos puestos en la cabeza, sujetos con unos palitos de plástico que le aplastaban la piel de la frente y le daban un aspecto triste de pájaro mojado. Sin la capa de maquillaje, la piel que un día fue de un dorado aceituna, parecía aún…