¿A qué huele este perfume?

 

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Sunshine de Amouage (for woman)

13 de Enero de 2019

Hoy invité a una amiga especial, una mujer a la que cada vez encuentro más facetas, a oler este perfume. Sabía que esta persona iba a darle el tiempo necesario, la concentración, la atención entera a la experiencia. Vaporicé un poco del perfume en el dorso de su mano y la observé atentamente.

Olió, cerrando los ojos, y las cejas subieron en un segundo de indignación y asombro por la invasión sensorial a la que estaba siendo sometida. – ¡Me estaba buscando, casi diría que me estaba penetrando! – me dijo después.

En el momento, sin embargo, yo hubiera imaginado que le desagradaba, por sus gestos; le pregunté, pero no, no le desagradaba, estaba teniendo una experiencia íntima con el perfume, demasiado íntima diría yo…

Después de unos minutos, cuando la primera nota poderosa hubo empezado a aposentarse, la observé, oliéndose la mano casi con desesperación, sentía que se le iba, que se le escapaba la fragancia y ahora era ella la que corría tras el olor. ¡No te vayas! Le susurraba al perfume, como si susurrara a un hombre. De repente se quedó callada y los ojos se le empezaron a llenar de lágrimas. Yo no daba crédito a lo que estaba viendo. Le pedí que volviera a olerse la mano y se negó. No quería alterar la sensación que había experimentado con una intensidad casi mística. Pero yo sabía que, por supuesto,  volvería a acercarse la mano para aspirar el perfume, pero lejos de mi mirada, a solas, en cuanto saliera de casa, como se besa a un amante prohibido.

“No me pidió permiso para entrar y subió directo hasta los ojos. Casi lo sentí como una violación.” – me comentó riendo. – “Pero lo amé, allí, no sé dónde.  Después se retiró como una marea, o un torrente que hubiera devastado todo y volviera al lugar de donde salió. Entonces era yo la que corría para que no se fuera, para que no me abandonara. La experiencia me ha dejado vacía, alterada, no sé…”.

Oler una obra de arte como ésta puede acercarnos a una belleza absoluta y ser una experiencia poética, si nos permitimos el paréntesis, si sabemos parar la rutina para visitar el lado oculto de las cosas.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida…




8 de Enero de 2019

captura de pantalla 2019-01-07 a las 22.37.01  La primera sensación al oler este perfume es la de estar destapando una botella sofisticada de licor de almendras con melocotón; algo inesperado, diferente desde luego, pero es sólo una sensación fugaz que apenas refleja el verdadero carácter del perfume que se desvela en cuanto se apaga este alboroto inicial atípico, original, vocacionalmente alejado de las flores dulzonas que imperan en las fragancias de los Sephoras de medio mundo y en los escotes de sus clientas que apenas se dan cuenta de la uniformidad a la que las grandes compañías perfumísticas las condenan.

Al cabo de unos minutos, como una nube de talco azucarada, se va aposentando una sensación limpia, ligeramente dulce sin llegar al empalago, una sensación serena.  Como muchos de los perfumes de Amouage, no tiene una identidad definida y excluyente, femenina o masculina; es un olor que evoca un bienestar humano, una casa aérea, un equilibrio interior.  Sí, es un olor con una levísima reminiscencia avainillada y frutal,  como si ésta fuera el polvo que en una brocha de maquillaje matizara los brillos excesivos de una piel. Nada gourmand, sin embargo, nada comestible; un aroma luminoso, un olor cómodo. Si fuera un color, sería un tono melocotón levemente desaturado, un hombro adolescente después de una hora al sol de primavera en el sur de Europa. La nota alicorada es un brillo picante en la mirada tranquila de esta creación aplumada.

Una piel en la que se ha puesto un poco de Sunshine se convierte en una piel de terciopelo.  Pero aquí no hay feromonas ficticias, ni promesas de encuentros sexuales inmediatos.  Este perfume es para una mujer tranquila, madura, segura de lo que ha vivido; una mujer que no ha perdido aún la capacidad de vivir y seguir siendo poéticamente ingenua.

¿Me lo pondría? Sin duda. ¿Gastaría  el dinero que cuesta comprar un frasco de Sunshine? Mmmm…no estoy tan segura.  Estos son perfumes muy caros y la inocencia me abandonó hace demasiado tiempo a golpe de periódico.

 

 

 

 

 

 

 

 

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